top of page

La conversación que muchos líderes no tienen

Foto del escritor: pharoconsultora
pharoconsultora
16 jun
1 min de lectura

Hay algo del liderazgo de lo que se habla poco.


A medida que crecen las responsabilidades, también se reduce la cantidad de personas con las que podés hablar realmente.


Al principio compartís dudas con colegas.


Después, con el equipo.


Pero llega un momento en que ciertas conversaciones empiezan a quedarse en tu cabeza.


Decisiones difíciles.


Conflictos.


Incertidumbre.


Miedos que no querés transmitir.


Y sin darte cuenta, empezás a cargar con todo en silencio.


Lo curioso es que muchas veces el problema no es la falta de respuestas.


Es la falta de espacio para pensar.


Porque liderar no significa tener todas las soluciones.


Significa poder hacer las preguntas correctas.


En los últimos años acompañamos a muchos líderes que llegaban buscando herramientas, metodologías o soluciones rápidas.


Pero frecuentemente descubrían algo distinto.


Lo que necesitaban era un momento para detenerse.


Ordenar ideas.


Tomar perspectiva.


Cuestionar creencias que ya no les estaban funcionando.


Y encontrar claridad en medio de la complejidad.


A veces pensamos que desarrollar liderazgo consiste en aprender algo nuevo.


Pero muchas veces consiste en observar de otra manera lo que ya está pasando.


Por eso, detrás de muchos procesos de crecimiento profesional, hay algo más simple de lo que parece:


Una buena conversación.


Porque las organizaciones crecen cuando las personas crecen.


Y los líderes también necesitan espacios para hacerlo.

Comentarios


bottom of page